El termostato en el aire acondicionado es un dispositivo que se emplea para mantener la temperatura en un punto determinado de un ambiente o sistema; los mismos adquieren varias formas o tipos, pueden ser tan simples como una lámina metálica o extremadamente complejos como microprocesadores. Los termostatos vienen de varias formas, electrónicos, digitales, proporcionales, analógicos y mecánicos, los mismo nos dan la posibilidad de abrir o cerrar un circuito eléctrico en función de la temperatura, el mismo se encarga de mantener esta última de forma regular.

El termostato también se emplea en los sistemas de refrigeración con el objetivo de controlar el caudal de líquido refrigerante el cual es desviado hacia el condensador; el termostato de aire acondicionado está compuesto por una válvula que maneja o acciona la temperatura. Dicha válvula se encuentra conectada que posee parafina, una sustancia muy dilatable; cuando el motor permanece frío, la válvula no se abre haciendo que el líquido vuelva por otro conducto a la bomba impulsora. La válvula recién se abrirá cuando la parafina se dilate a causa del calentamiento del motor; de esta forma el líquido se dirigirá al condensador brindando su calor a la atmósfera.

El termostato es la parte central de cualquier consola de aire acondicionado y es por eso que a la hora de comprar uno hay que tener en cuenta el nivel y la calidad del mismo, existen termostatos que son capaces de consumir hasta el 60% más de electricidad que otros.

Cuando instalamos un aire acondicionado debemos cerciorarnos que la unidad interior no quede muy lejos de la exterior ya que cuanto mayor es la distancia mayor será el consumo del termostato y de todo el equipo. El funcionamiento del termostato puede darse de forma deficiente siempre que el mismo se ubique cerca de focos de calor o de electrodomésticos que provoquen calor, tales como bombillas, o generadores, etc. Esto es importante ya que si no se ubica el equipo de aire acondicionado de en el lugar adecuado será casi imposible que funcione de manera eficiente.

Al generar un microclima dentro de la dependencia, el cuerpo de los individuos es muy propenso a contraer dolores de garganta y pulmonares ya que al salir de este ambiente artificial, nuestro organismo choca con el ambiente exterior produciendo cambios muy significativos en el mismo, el contraste de las temperaturas puede ser nocivo.
Para dormir de una forma placentera es suficiente con regular el termostato a temperatura no inferiores a los 17ºC, aunque los niños y gente mayor suela establecerlo en 15ºc; en el caso de que haya adquirido una consola de aire acondicionado sin termostato, se recomienda instalar uno, éste será el encargado de proporcionarnos información precisa sobre la graduación de la temperatura y si realmente lo estamos utilizando como se requiere.

Si queremos ahorrar energía, se recomienda apagar el aire acondicionado unos minutos antes de ir a la cama, la climatización o refrigeración perdurará un tiempo debido a la inercia térmica que el ambiente posee. Por la mañana, enciéndalo hasta que la casa adopte la temperatura deseada.
El termostato es imprescindible en cualquier equipo de refrigeración, sin él, podemos llegar a estar expuestos a temperaturas poco saludables, el mismo es una guía infalible de consumo y de cómo debe climatizarse una dependencia. Aunque todas las consolas de refrigeración, habitualmente, poseen uno incorporado se recomienda vigilar y controlar su uso.

Bimetálicos

Consiste en dos láminas de metal unidas, con diferente coeficiente de dilatación térmico. Cuando la temperatura cambia, la lámina cambia de forma actuando sobre unos contactos que cierran un circuito eléctrico.

Pueden ser normalmente abiertos o normalmente cerrados, cambiando su estado cuando la temperatura alcanza el nivel para el que son preparados.

Manuales

como los termostatos de seguridad que realizan una función en caso de que la temperatura alcance niveles peligrosos

Automáticos

Regresan a su estado inicial sin necesidad de intervención humana. Actúan de una forma totalmente automática, de ahí su aplicación actual en gran parte de los hogares y los comercios.

De gas

Consiste en un gas encerrado dentro de un tubo de cobre. Cuando la temperatura sube, el gas se expande y empuja la válvula, que realiza una determinada función.

De parafina

Empleados en válvulas de control de fluido, contienen parafina encapsulada que se expande al aumentar la temperatura; ésta, a su vez, empuja un disco que permite el paso del fluido. Cuando el fluido baja su temperatura, un resorte vuelve el disco a su posición inicial cerrando el paso. Un ejemplo de este termostato es el empleado en el sistema de enfriamiento de los motores de combustión interna.

Regulación de la Temperatura

Para que un sistema de aire acondicionado funcione adecuadamente será necesario como ya se ha indicado, el uso de termostatos. Estos termostatos pueden variar sustancialmente de una instalación a otra dependiendo de la complejidad del sistema. Para un sistema simple como el de una vivienda, el termostato se reduce a un control eléctrico que enciende y apaga el compresor y los ventiladores de recirculación de aire, pero en el caso de edificaciones comerciales donde pueden estar muchas personas al mismo tiempo, lo mas común es utilizar termostatos de bulbos dobles incluidos en el mismo cuerpo y accionados por la misma palanca de control.
Uno de estos termostatos sirve pera encender y apagar el compresor, y el otro para los ventiladores de recirculación. Los dos están defasados un tanto en valor de temperatura de manera que siempre el termostato que controla el compresor funciona a una temperatura mas alta que el otro, de esta forma el compresor se apagará y encenderá de manera intermitente para mantener la temperatura del local ,pero siempre los ventiladores de recirculación permanecerán encendidos para garantizar el adecuado intercambio de aire con el exteior.
Si se desea apagar a mano todo el sistema, se puede hacer subiendo la palanca de temperatura por encima del valor de calibración del termostato de los ventiladores de recirculación.

Ajusta el termostato

Otro simple gesto para luchar contra el calentamiento global y contribuir al medio ambiente sin gran esfuerzo por nuestra parte: ajusta el termostato de tu casa. No puede ser más simple y los beneficios que conlleva son muy grandes como vamos a ver. Simplemente, bajando 2 grados la temperatura ambiente de la casa, podemos prevenir la emisión en la atmósfera de 1000 Kg de emisión de dióxido de carbono.

Las calefacciones y sistemas de aire acondicionado son los aparatos que más energía consumen en nuestras casas, llegando a representar el 42% de energía media consumida por una familia. La calefacción (bien de gas o electricidad) y sistemas de refrigeración (aires acondicionados, ventiladores, etc..) requieren el uso de combustibles fósiles como el carbón o gas natural con la consiguiente emisión de gases de dióxido de carbono en gran cantidad.

Los termostatos programables también colaboran positivamente con el medio ambiente, especialmente si pensamos pasar días fuera de casa o algunas noches fuera y, sin dudarlo, nos ayudará a ahorrar sustancialmente en las facturas de energía.

IMPORTANTE SABER…

El termostato de cualquier equipo de aire acondicionado debe estar regulado a una temperatura no menor a los 25ºC; cada grado de temperatura que disminuya, hara que se aumente se aumente el consumo de energía un 10% pero no aumentará de la misma forma el confort.

Si queremos ahorrar energía, se recomienda apagar el aire acondicionado unos minutos antes de ir a la cama, la climatización o refrigeración perdurará un tiempo debido a la inercia térmica que el ambiente posee. Por la mañana, enciéndalo hasta que la casa adopte la temperatura deseada.

El termostato es imprescindible en cualquier equipo de refrigeración, sin él, podemos llegar a estar expuestos a temperaturas poco saludables, el mismo es una guía infalible de consumo y de cómo debe climatizarse una dependencia. Aunque todas las consolas de refrigeración, habitualmente, poseen uno incorporado se recomienda vigilar y controlar su uso.

TERMOSTATO ELECTRONICO

Termostato electrónico para aire acondicionado, que presentando un circuito electrónico a base de transistores de silicio sobre placa de circuito impreso de fibra de vidrio, esencialmente se caracteriza por presentar un elemento sensor o termistor NTC, dispuesto en montaje puente, cuya se Mal es amplificada por un amplificador diferencial de gran estabilidad, con alimentación regulada por un diodo zener, siendo la señal producida por este amplificador, la que ataca a cuatro circuitos detectores, correspondientes a cuatro etapas de temperatura, bien sean de frío o de calor, o dos de frío y dos de calor, los cuales por medio de un amplificador de potencia excitan a un relé de conexión del dispositivo generador de frío o de calor correspondiente, habiéndose previsto también medios de seguridad que impiden el solapamiento de dos etapas de temperatura, así como medios que impiden ante una oscilación de la temperatura ambiental, que se produzcan arranques y paradas en los compresores correspondientes a las etapas de frío.


LOS TERMOSTATOS

Un mecanismo dotado de termostato es un sistema de control que permite cerrar o abrir un circuito eléctrico en función de la temperatura. Estos dispositivos mantienen el grado de calor. E incluso de humedad, si están preparados para ello, en un punto predeterminado. La tecnología ha hecho de los termostatos aparatos de muchos tipos: digitales, analógicos, mecánicos, electrónicos, proporcionales, de una o más etapas… Hoy los termostatos ostentan un cuidado diseño estético, están concebidos como mandos ergonómicos de uso sencillo con una electrónica capaz de integrarse plenamente con la máquina a la que dan servicio.

En realidad, estos componentes de la calefacción, los grifos, el horno o el aire acondicionado pueden ser tan simples como una lámina bimetálica o tan complejos como un microprocesador. De lo que se trata con ellos es de asegurar un determinado nivel de confort o de eficacia.

Modulación programable
Mediante la modulación de la temperatura los termostatos ponen en marcha o no los aparatos, ayudando a reducir la factura energética y logrando un ahorro importante de recursos y emisiones de CO2. En el caso de la calefacción encienden o apagan la caldera dependiendo de la temperatura de la habitación o habitaciones donde estén colocados.

Los termostatos actuales más modernos son aparatos programables fácilmente comprensibles para el usuario. A veces, en una vivienda se encuentran áreas demasiado calientes debido a su exposición a los rayos solares, por ejemplo. Así, utilizando un termóstato programable con varios sensores, se puede apagar automáticamente la calefacción por la noche o cuando no se esté en parte o en toda la casa. En el verano, se puede ahorrar dinero al quitar automáticamente el aire acondicionado a ciertas horas o cuando el ambiente haya alcanzado el punto de frescor apetecido.

Es fácil ahorrar hasta un 10% al año en calefacción y aire acondicionado únicamente bajando en la misma proporción el termostato o programándolo de forma automática, instalando un control automático o un sistema programable para ajustar las horas en que se quiera encender el sistema de climatización, de calor o frío. De esta manera, el sistema funciona según un horario preestablecido y a toda capacidad sólo donde se le indique y cuando la casa o parte de ella esté ocupada.

Múltiples instrucciones
Los termostatos digitales programables permiten proyectar la temperatura del hogar grado a grado y casi, minuto a minuto. Son capaces de almacenar y repetir instrucciones de hora y temperatura varias veces al día y se pueden cancelar sin que afecte al resto de la programación diaria o semanal.

Las versiones más sofisticadas permiten al usuario programar temperaturas diferentes para distintos momentos del día o de la semana. Generalmente, estos equipos se conectan a través de cables eléctricos, aunque algunos están dotados de un sistema de radiofrecuencia.

Un cronotermostato modulante es un aparato de regulación y control que ajusta la potencia de la caldera dependiendo de la temperatura de la habitación, de la temperatura deseada y de la hora. Combina la función de reloj y la función de termostato en un solo aparato. Estos mecanismos de última generación pueden llegar a ahorrar un 3% más de energía que un termostato normal. El ahorro respecto a una instalación sin termostato puede llegar a ser hasta de 20%.

La colocación de válvulas termostáticas en los radiadores regula el calor de cada uno de ellos. Su función consiste en cerrar el paso de los que estén en cuartos con mayor radiación solar o abrirlo en los lugares situados al norte o en sombra.

Mecanismos como estos proporcionan la ventaja añadida que supone definir distintas temperaturas de confort para cada estancia, combinando así el confort y el ahorro energético. Estos reguladores se adaptan a numerosas configuraciones. Algo tan sencillo como un termostato, sea electromecánico, electrónico o digital, mantiene el gasto de energía bajo control y al mismo tiempo ayuda a los miembros del hogar a sentirse cómodos.

Es importante instalar el termostato alejado de fuentes de calor como una chimenea, lámparas, ventanas, televisores y calentadores para evitar que falsee las lecturas. Su correcto funcionamiento hará que el equipo de aire acondicionado y de calefacción trabajen de manera más eficiente.

Los sensores termostaticos que mantienen la temperatura regular se encuentran disponibles en un gran número de modelos. Normalmente están constituidos por un fuelle a presión de vapor relleno de un gas, líquido o cera termosensible.